Que yo recuerde (mi memoria tampoco es demasiado extensa) nunca he acabado los proyectos importantes que me he propuesto. Ya fueran viñetas semanales, blogs o partidas al Neverwinter Nights, lo cierto es que la vida útil de mi motivación hacia las cosas es bastante corta.
Pero parece que por fin he podido encauzar mi creatividad con mi último proyecto, Hijos de la Hélice, que de momento goza de una perfecta salud. Un Volumen ya finalizado y en la imprenta, un breve ebook que amplía la historia, envíos semanales de capítulos, diseño de nuevas entregas y participación activa de algunos artistas invitados que se ofrecieron a colaborar... todo parece ir sobre ruedas.
¿Durante cuánto? No quisiera ser pesimista, pero claro, hay precentes. Pero como todo en esta vida, no debe uno preguntarse cuándo va a acabar si no gozar del tiempo en que se disponga de ello.
Larga vida a las fructíferas ideas.
.: AMIGOS en DA :.
.: MIEMBRO de :.